Últimamente he estado sintiendo más fuertemente el sentido de que soy una extranjera. Por momentos he sentido autocompasión de que las personas alrededor de mí no entienden el proceso por el cuál estoy pasando. No conocen mi cultura, la comunidad donde vivía, la iglesia a la que pertenecí, la familia que me formó y los amigos que atesoro. No saben lo que se siente cuando uno lo deja todo y es transplantado a otro hogar. No entienden el dolor que a veces siento por la pérdida.
Hoy en la tarde la realización vino a mi mente: ser una extranjera en este país no es lo que me define. Así como mi estatus de casada o soltera, madre o no, no definen mi identidad, así tampoco el ser una extranjera tampoco es lo que me define--es mi relación con el Señor Jesucristo y quién soy en El. Quizás hay aspectos de mi vida que son difíciles para algunos entender o poder simpatizar completamente. Pero hay muchos otros aspectos acerca de mi vida, aspectos mucho más esenciales a quién soy. Mi identidad está escondida en Cristo Jesús--en su vida y muerte en la Cruz.
"Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, nuestra vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con El en gloria." Colosenses 3: 1-4 (LBLA)
Con mi vista puesta en Cristo, puedo dejar de mirar hacia adentro de mi misma y mis circunstancias y vivir en el poder de Jesús. Hay muchos otros aspectos en los que puedo atesorar la comunión que tengo con hermanos y hermanas aquí porque ellos también están en Cristo. Hay aspectos en los que no puedo entenderlos a ellos completamente. Hay personas alrededor de mí con circunstancias de vida difíciles--matrimonios difíciles, no pueden tener hijos, han perdido muchos embarazos, etc. Pero por la gracia de Dios puedo enfocarme en amarlos y servirlos, rogando que el Señor lo use como quiera para bendecirlos.
El punto es este: "porque habéis muerto..." Estoy viviendo realmente como si Aylín estuviera muerta y CRISTO es quién vive? Tan pronto el enfoque de mi corazón está en mi misma, en lo que yo percibo que son mis necesidades, no estoy viviendo como alguien que ha muerto.
Mi vida está escondida en Cristo Jesús. Tengo que morir para encontrarla. Gloria a Dios que Cristo murió por mí para que yo pueda morir para El.
No hay comentarios:
Publicar un comentario