jueves, 9 de agosto de 2012

Fotos recientes

Me encanta ver a Ethan cuidando y amando a su muchachita....


Maia está muy acurrrucadita de su papi...

Mi amiga Rebecca estuvo aquí con su bebé, Caroline Colby, la semana pasada.

Es bien rica, dulce y alegre.

El domingo Maia y yo nos combinamos! Parecíamos dos presas... ;-)

Pero una de las presas es bien "cute!" :)

A menudo encuentro a Maia durmiendo boca abajo, porque ella sola se rueda... Es muy divertido verla crecer y desarrollarse!!

Felicidades Marco!!!!

Querido Marco, no puedo esperar a conocerte!!! 7 días más!!



Qué rica sabe esta tarjeta!!

Otra foto, mami? De verdad?

oooh! Qué interesante lo que dice!

Me gusta mucho la tarjeta tuya!! Aquí la estoy destruyendo...

...y aquí la estoy pateando :) Qué divertido!

viernes, 3 de agosto de 2012

Todos los días que le han sido dados a Maia...

Qué tierna y pequeñita!
Con la vaquita de mi papito. Mami quiere medir mi progreso comparándome con ella cada mes.


Mami tiene que tirarme una foto al lado de la vaquita... (!!)

"y en tu libro se escribieron todos los días que me fueron dados, cuando no existía ni uno solo de ellos" (Salmo 139: 16).


Algunas de las caritas de Maia







4 meses

Estas fotos capturan la esencia del último mes.

Aquí estoy jugando con mis manitas... mi pasatiempo favorito.


Bueno, mi otro pasatiempo favorito es jugar con mis pies... y...

---lo pueden adivinar???

Me encanta rodar!!

Lo logré!!

Me encanta estar sobre mi estómago. Estoy cada vez más móvil!
Lo prometo... de verdad me gusta.

Mami... ayúdame, por favor.

Por fín... atrapé el letrero!!

jueves, 2 de agosto de 2012

Atesorando cada día con las manos abiertas

La semana pasada una amiga muy cercana a mí sufrió una de las tristezas más profundas que una mamá puede sufrir: encontrar a su bebito de menos de dos meses sin respirar en su cama. Ella hizo todo lo posible por resucitarlo, los paramédicos también trataron. Pero el Señor había determinado que el pequeñito Ezra iría a Su presencia ese día. Ezra vivió sólo 55 días. Como es de imaginarse, para mí esta muerte ha sido sumamente impactante. No es sólo porque afectó a una amiga muy querida, sino también porque ahora como mamá de una bebita de sólo 4 meses no me imagino la pesadilla de vivir por algo así.
El Señor ha estado lidiando conmigo en medio de todo esto de manera poderosa. Me está enseñando a atesorar Su gloria y la belleza de Jesús más que cualquier otra cosa en este mundo. Como mi esposo me dijo el otro día: "Tenemos un solo regalo que durará para siempre. No existen otros regalos duraderos más que Dios mismo. Vamos a perder todo lo demás. No puedo quedarme con ninguno de los regalos que Dios me ha dado. Al final del día, el único regalo con el que me puedo quedar es la vida eterna. Todo lo demás es una herramienta que me ayuda a conocer mejor a Dios. Conocerle a El es lo único que permanece... Es al perder el regalo mismo que lo conozco mejor a El." Ethan y Maia no existen en última instancia para que yo los disfrute y ame. Vivimos para conocer a Dios a través de la perdida de esta vida. Las cosas de esta vida son sólo sombras que sirven para aumentar mi apetito por el verdadero regalo.
Habiendo dicho esto, no deja de ser que como quiera estos úlitmos 10 días han sido con sentimientos encontrados. Disfrutar a Maia ha sido mezclado de sentimientos de dolor por mi amiga que ya no puede disfrutar a su bebé. Me siento tan agradecida, humillada e indigna que el Señor nos permita disfrutar a nuestra hija el doble de lo que mi amiga pudo disfrutar a su hijo.
Mi bebé cumplió 4 meses el domingo. Está cada día más rica. Este mes estuvo lleno de "milestones." Empezó a rodar de su estómago a su espalda y al revés. Sigue muy conversadora. Me llama la atención que la gente que la conoce comenta lo dulce y risueña que es. Se queda tranquila con otras personas.
Creo que tiene el umbral del dolor bien alto. Ayer le pusieron sus vacunas y casi no lloró. Se rindió cuando llegamos a la casa. Cuando se despertó estaba tan dulce como siempre, sonriendo con esa sonrisa tan dulce que me derrite constantemente.
Estoy aprendiendo a atesorar cada día con mi bebita, pero con las manos abiertas. No agarrándola como si ella me perteneciera, como si tuviera algún derecho sobre ella. Ella le pertenece a mi Dios. El puede hacer con ella como El quiera. Ella no es más que un medio precioso para conocer mejor a Dios y gozarlo a El. No podré disfrutar a Maia para siempre. Pero a Jesús, por Su gracia, adoraré por toda la eternidad y mi alegría y bien será estar cerca de El día tras día tras día tras día. 

Pongo aquí el video del funeral del pequeño Ezra. Está en inglés, pero estoy convencida que el testimonio de sus padres les será de gran bendición.