Regalo que me hizo reír--me levanté más temprano de lo usual porque no podía dormir. Decidí prepararle su comida a mi esposo. Estaba saboreando lo rico que estaba quedando y pensando que me gustaría comer eso también. Cuando él se levantó recordé que el no necesitaba que le empacara su comida porque comería con un amigo. Me reí porque en mi "error" tenía la cena lista y no tenía que preocuparme por eso durante el día. Además la podríamos saborear juntos.
Regalo que me hizo orar-- Ayer me reuní con una amiga de la iglesia para aprender de ella ideas de cómo simplificar la organización y limpieza de mi apartamento cuando venga la bebé. Fue sumamente liberador hablar con ella y considerar todas sus ideas. Pero ahora necesito la gracia de Dios para poder aplicar todas estas cosas y descubrir qué funcionará para nosotros.
Regalo que acalló mi corazón-- Hablar con una hermana en Cristo que me recordó que la culpa paraliza y no nos permite amar con libertad. Necesitaba escuchar esto por distintas razones. Fue bueno para mi alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario